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Demencias

Existen diferentes patologías que llevan a este cuadro clínico. Muchas veces se ve en pacientes de tercera edad. Pero no es una situación exclusiva, de hecho algunas pueden comenzar desde años antes, es el período previo a una demencia. En este período se observa síntomas mínimos, pequeñas disfunciones, pequeños indicadores o llamados de atención. Entre ellas: Dificultades específicas para ejecutar algunas tareas regulares, cambios de comportamiento, sentimientos, intereses o hábitos, alteración del sueño, incoherencias, dificultades comunicativas, etc.
La cuasa de todos estos síntomas puede tener más de un desencadenante, uno de ellos es el comienzo de una demencia que todavía no logra dañar el funcionamiento suficientemente, pero que irá produciendo paulatinamente ese daño, de a poco, en forma apenas perceptible a menos que pueda ser observado por un tercera persona adecuadamente avesada.

Es un factor de riesgo relevante la historia familiar, de enfermedad primariamente neurológicas, pero también de enfermedades generalizadas de curso crónico progresivo ya que secundariamente producen efectos nocivos al sistema nervioso. Pero aún sin estar presentes estas enfermedades desde antes de la tercera edad podemos estar «transitando un sendero que nos guia a una cueva oscura, confusa y sin posiblidad de encontrar la salida». De hecho una vez que el cerebro llega a un deterioro tal como una situación de demencia sólo podrá por si mismo estar confundido, con momentos pequeños y esporádicos de lucidez / tranquilidad.

Por esto es tan importante tomar una actitud adecuada para prevenir estos problemas desde la edad más temprana posible. Existen múltiples formas de cuidarse y de disfrutar de una vida saludable que serán objetos de un próximo post.